Uf. El Cruz se vió así. Ni pitaba, ni amenazaba, ni echaba humo y miren que corría sobre buenos rieles. Un pajarito menos y un gol a favor en el primer tiempo. Pero el Pingüino Markarian y sus secuaces amarillos del susto ante los ajustes del Romano (ja, se parece al Dos Caras, digo para terminar con el pasaje batmanesco). Conejo, el primer gol te lo comiste solito.
Pienso que la afición de sangre azul merece más que estos blandengues que no pudieron contra unas aguilas en picada, estaba de pechito, de pichón.
Mención aparte el “súper Richar” (qué mal apodo) qué hueva, nefasto, lengua floja, malagradecido, una doña en la cancha con su tocado negro en la cabeza haciéndole al crack… me parece que es uno de esos jugadores que se aprovechan de nuestra nobleza; lo peor es que haya alguien que se la crea (Telebisca a fuerza de hacer tanta novela ya se cree cualquier cuento). Digo, pásenme el dato de su representante capaz que me pone a alinear el próximo partido junto a Don Chava.
Ni hablar el aguila sigue siendo una cruz muy pesada para los azules. La Táctica Cero le recomienda al Cruz Azul un 2-2-6 variabilisimo y que pidan (en condición de locales) la camiseta alternativa del aguila (esa negra gachisima) para que el amarillo no les asuste.
Ahora bien cremas, empate, sí, pero siguen con su nido hasta el fondo de la tabla.